Septiembre es un mes de celebración para chilenos y chilenas. El ambiente se vuelve festivo, y junto a la decoración tricolor aparecen los más exquisitos manjares y bebidas, y en gran abundancia. Delicias dulces y saladas, junto a numerosas bebidas tradicionales, con y sin alcohol, comienzan a prepararse desde inicios de mes.

Estos excesos se perdonan durante septiembre, y son disfrutados por grandes y chicos. Pero, ¿qué tanto afectan las celebraciones y especialmente, el banquete dieciochero, a nuestra salud bucal?

La odontóloga Camila Álvarez es clara en los principales puntos a tener en cuenta para que dientes, encías y boca pasen invictos durante los festejos patrios:

“Los primeros puntos a considerar es el aumento del consumo de alimentos y de bebidas, tanto en la frecuencia como en las cantidades. Esto nos afecta en un mayor riesgo de caries por el aumento de alimentos refinados como harinas y azúcares, así también por la mayor ingesta de bebidas, ya sea alcohólicas o no, que también genera un riesgo cariogénico por su alto contenido de azúcares. Al mismo tiempo, con el alcohol incrementan accidentes de tránsito y accidentes en el hogar, que pueden ocasionar daños dentales, a lo que se suman accidentes tan simples como morder elementos duros que vengan en los alimentos”, sostuvo la profesional.

Revisa a continuación la completa entrevista que preparamos junto a Camila Álvarez. Una guía completa de salud bucal a prueba de un 18 de septiembre abundante y delicioso.

-¿Cuáles son los alimentos más cariogénicos (que producen o promueven el desarrollo de caries) y por qué?

Lo que siempre imaginamos cuando hablamos de alimentos cariogénicos, son los azúcares. Y en estas fechas hay evidentemente un aumento de alimentos azucarados o con consistencias pegajosas, como lo son los alfajores, empolvados y otros. Y además está el consumo de harinas refinadas, o harina blanca, que se transforman rápidamente en glucosa y es fermentada rápidamente por bacterias en la boca, transformándose en alimento para las bacterias cariogénicas. Estas harinas, que encontramos en los dulces chilenos y empanadas, por ejemplo, es un riesgo.

Además de las harinas, consideremos las bebidas, sobre todo las carbonatadas, como la Cola Cola y similares, que son muy altas en azucares y tienen un pH muy ácido. La Coca Cola tiene un pH cercano a 2, y cuando el pH es muy bajo en la boca, los dientes que están compuestos por minerales, sufren una desmineralización. Con esto tenemos mucho más riesgo de formación de caries y desgaste dental.

Aquí hay que tener en cuenta los “momentos de azúcar” en el día. No es lo mismo comer dos veces al día con abundante alimento, que son dos momentos de azúcar, a picotear comida todo el día, que se transforman en cinco o seis momentos de azúcar. Esto último es mucho más cariogénico que comer gran cantidad pero en menos ocasiones. Mientras menos momentos de azúcar, tendremos menos riesgo cariogénico tendremos.

En cada momento de azúcar, cuando nos alimentamos, hay una baja de pH. Y esa baja se tarda unos 30 o 40 minutos en subir, proceso donde ayuda la saliva. Si comemos 2 veces al día de manera contundente, tendremos 2 bajas de pH. Si estamos constantemente comiendo, tendremos repetidas bajas de pH, con desmineralización dental y riesgos de caries.

¿Cuáles son los riesgos del consumo de alcohol para la salud bucal?

El alcohol tiene varios riesgos. Primero el daño que genera, sobre todo cuando se consume de manera crónica, a órganos como el hígado y en una reducción de la respuesta inmunolóigica, entre otras cosas.

En la cavidad bucal, el alcohol consumido en forma crónica es un agente de riesgo para algunos tipos de cáncer. El alcohol también genera una reducción del grosor epitelio, o reducción del espesor de la mucosa bucal, y con esto hace que la mucosa sea más permeable, con lo que pueden ingresar fácilmente toxinas de la cavidad bucal al torrente sanguíneo.

Uno de los riesgos que más se conoce en torno a la salud bucal es que el alcohol genera una resequedad en la boca, lo que reduce el flujo de saliva, que actúa como un factor protector cuando fluye correctamente para evitar las caries. La saliva hace que el PH de la boca suba más rápido luego que comemos, y que asi tengamos menos tiempo de acidez en la boca y menos desmineralización en los dientes. Entonces, cuando no fluye correctamente, ya estamos aumentando el riesgo cariogénico.

Junto a ello, con el consumo de alcohol hay riesgos de accidentes, como tropezar, resbalar, y con ello posibles traumatismos dentales.

– ¿Cuáles son las principales consultas dentales durante estas fechas?

Dentro de las principales consultas que se observan en estas fechas, hay desalojos de restauraciones, fracturas dentales, y también avulsiones dentales, que es la salida del diente por completo de su alveolo, que es la zona del hueso que aloja el diente.

He recibido pacientes que se han fracturado molares por la mitad por haber mordido un cuesco de aceituna, por ejemplo.

¿Qué se debe hacer en caso de una fractura dental o una avulsión dental?

Lo primero es mantener la calma si ocurre algún accidente. Si se fractura un trozo de diente, idealmente debemos buscar el trozo de diente, lavarlo en un chorro de agua y acudir cuanto antes en la consulta dental. Si el accidente causó dolor instantáneo, se puede tomar algún analgésico para reducir las molestias mientras se llega a la consulta.

Si el diente se salió completamente, o sea, una avulsión dental, hay que buscar el diente y tomarlo desde la corona, jamás tomarlo de la raíz. Una vez se tenga el diente, ponerlo bajo un chorro de agua, o lavarlo con suero fisiológico, nunca frotar la raíz ni cepillarla. Si es un diente de una sola raíz, probablemente se puede poner en su lugar nuevamente, lo que se debe hacer de forma suave y sin presión y habiendo enjuagado previamente la boca, ya que puede haber sangre u otros contaminantes. Si no se logra implantar de inmediato, no se debe intentar nuevamente. En caso de ser una muela con cuatro o cinco raíces, hay que guardar la pieza en un vaso con leche entera o con suero fisiológico. Si no se cuenta con estos elementos, se puede guardar al interior de la mejilla y trasladarse rápidamente a un centro asistencial.

El tiempo de acción en estos casos es fundamental. Idealmente el diente debe ser reimplantado dentro de la primera hora para que pueda mantenerse durante varios años más.

Cabe mencionar que solo se puede reimplantar un diente definitivo. Si es un diente de leche, no se puede reimplantar, ya que puede generar un daño en el diente que viene detrás. En el caso de ser un diente definitivo, será el dentista quien verá los pasos a seguir, donde se busca siempre la reimplantación. En el proceso se tomarán radiografías para ver que no haya fracturas en otros tejidos, se va a ferulizar el diente a las piezas vecinas por unas 2 a 3 semanas, y también se recetarán medicamentos analgésicos y antibióticos, además de indicar dieta blanda por un par de semanas.

El traumatismo dentoalveolar está dentro del GES, por lo que es una urgencia que debería ser atendida por el servicio de salud pública. Lo importante es buscar y acudir a atención lo antes posible.

-¿Qué otros cuidados se deben tener con la dentadura durante estas fechas?

El principal consejo es masticar a consciencia. A veces hacemos mucha presión con el alimento, o comemos con mucha ansiedad y muy rápido. Y no nos estamos dando cuenta de la consistencia de los alimentos. Lo ideal es detenerse a comer, que sintamos la textura, que tengamos cuidado con la presión que vamos a ejercer para no tener fracturas o daños dentales por morder alimentos duros.

Otro consejo es no usar los dientes para cortar o morder cosas que no nos vamos a tragar. Jamás abrir una botella o una tapa con los dientes. Jamás cortar objetos como la cinta adhesiva. Eso va generando desgaste y pequeñas fracturas.

Es importante también tener cuidado con el excesivo consumo de alcohol, ya que trae accidentes en el mismo hogar y accidentes de tránsito, que pueden terminar en daños bucodentales.

Pero, sin duda, lo más importante es mantener el cepillado dental, idealmente después de cada comida, usando hilo dental. El cepillado dental nos permitirá una buena higiene y mantener nuestra boca en buenas condiciones para que no se desarrollen caries, sobre todo en esta fecha donde hay comidas abundantes y azucaradas.

– ¿De qué manera, o que consejos puede dar, para recordar el cepillado e higiene dental durante las fiestas?

El principal consejo es asociar el cepillado dental a otra acción del día, lo que va asociado también a la voluntad.

Entonces puedo proponerme todos los días, cuando me ducho, lavarme los dientes. O  bien, cuando me lavo la cara en la noche, me lavo también los dientes. Ahí ya tengo dos momentos de cepillado, que es lo mínimo que deberíamos hacer.

Otro consejo es siempre traer un cepillo extra en la mochila o en el bolsillo, para poder higienizarse cuando no estamos en casa. De esta manera estamos más cómodos en reuniones sociales, evitamos que se nos queden alimentos entre los dientes y también el mal aliento, provocado por la fermentación de los alimentos en la boca.


Camila Álvarez, Cirujano Dentista y Diplomada en Odontología Estética.

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