El dentista impulsor de la Odontología Biológica habló sobre el uso de tóxicos en odontología, como el flúor y el mercurio, y cómo sí es posible, totalmente, tener una salud bucal óptima a partir de la alimentación y el uso de sustancias naturales.

Augusto Cura ha sido el impulsor de la Odontología Biológica en Concepción. Pero, ¿qué es la odontología Biológica?

Es una rama de la Odontología tradicional, donde se propician tratamientos integrales que consideren todos los aspectos presentes en la salud bucal de una persona, desde sus hábitos e higiene, hasta su alimentación, propiciando el uso de sustancias naturales para enfrentar los problemas de dientes y encías.

Tal como dice él, “no se puede ver a una persona como un diente, se debe ver como un sistema completo”, y si se trata de usar sustancias tóxicas para tratar un diente, es preferible evitarlas si dañan otros órganos y si existen cientos de alternativas naturales disponibles para sanar desde el interior.

Te invitamos a leer esta completa entrevista sobre salud bucal.

Biorigen: ¿Cuál fue su primera aproximación a la odontología biológica y cómo nació su interés por ella?

Augusto Cura: De chico fui muy enfermizo y cuando salí de la Universidad, ya tenía muchos problemas renales, jaquecas y problemas a la piel. Anduve de especialista en especialista en medicina tradicional, con muchos exámenes, malas experiencias y ninguna solución. Así que me cansé y empecé a buscar por mi cuenta.

Así me encontré con la página de un médico argentino homeópata, y me pareció muy interesante leer sobre el desarrollo de la homeopatía y sus procedimientos tan estructurados. Porque cuando uno piensa en medicina natural, piensa que es la enseñanza del abuelito. Pero esto era diferente, e implicaba un estudio de varios años luego de ser médico.

Me atendí con él, y luego de de seis meses comenzaron a solucionarse todos mis problemas de salud con un medicamento que me costó 5 mil pesos.

Entonces decidí estudiar homeopatía. Allí fui entendiendo muchas cosas sobre la salud, lo que realmente nos enferma, qué nos mejora, y que detrás de nosotros hay una energía vital. Y abrió mi mente a entender que en odontología usamos sustancias muy tóxicas, por lo que comencé a averiguar al respecto, encontrándome con estudios sobre la toxicidad del mercurio y flúor, muy diferente a lo que nos enseñaban, donde nos decían que eran totalmente seguros.

Eso me llevó a la primera aproximación a la Odontología Biológica porque quería mejorar la salud de mis pacientes, y que no se enfermaran sin saber por qué.

Biorigen: Cómo fue el proceso de implementar una consulta de odontología Biológica? ¿Qué tal fue la recepción de esta apuesta?

Augusto Cura: Fue difícil. Tú mismo tienes que buscar los materiales más limpios, o sea, sin tóxicos, libres de flúor, y brindar nuevas prestaciones odontológicas, como el asesoramiento en salud bucal basado en odontología biológica, muy diferente al entrenamiento tradicional, que básicamente prohíbe el consumo de azúcar. Lo mismo respecto a insumos y aparatos, que se deben importar, con un aumento de costos asociado. Así que empecé a avanzar poco a poco.

En ese momento quería acreditarme en Odontología Biológica, para lo que tuve que viajar a Estados Unidos, lo que implica gastos que debes traspasar a las acciones clínicas que realizas. Porque tienen un costo mayor a la odontología clásica y los tiempos de atención son más largos.

Al principio fue lento, pero al pasar los años, la comunidad te va reconociendo y yo sé que hay pacientes que están felices de que exista esta opción en la zona.

Biorigen: ¿Cuáles son las principales diferencias entre la odontología tradicional y la odontología Biológica?

Agusto Cura: La odontología biológica es una línea de la odontología tradicional donde se buscan tratamientos que no dañen al paciente, donde se interconecte la salud bucal del sistema estomatognático (Conjunto de órganos y tejidos que permiten las funciones fisiológicas de comer, hablar, pronunciar, masticar, deglutir, sonreír, respirar y todas las expresiones faciales. Está ubicado en la región cráneo-facial-cervical) con la salud general porque están íntimamente unidas.

Por eso muchas veces una infección en una pieza dental afecta el resto del cuerpo, o viceversa.

Biorigen: ¿Qué ventajas tiene para una persona una atención dental con enfoque biológico por sobre una tradicional?

Augusto Cura: Cuando atiendes a una persona de manera biológica estás haciendo un tratamiento que no provoque daños a nivel sistémico.

A la vez, buscas revertir algunos problemas ocasionados por tratamientos dentales, como tratamientos de conducto, metales en la boca, galvanismo, o uso de pastas con flúor.

Esos tratamientos pueden generar problemas de salud sistémicos, que se pueden corregir con odontología biológica y permitirán una mejoría en la salud general a largo plazo.

Biorigen: ¿Cómo nos afectan los químicos usados tradicionalmente en odontología?

Augusto Cura: Podemos hablar de dos principales, que son el flúor y el mercurio.

El flúor es una neurotoxina, hoy conocida en todo el mundo. No hay ningún órgano o tejido que no pueda ser afectad por el flúor.

Su uso a largo plazo produce un envenenamiento crónico, causante de enfermedades en diferentes órganos: corazón, motilidad de espermatozoides en el caso de los hombres, o problemas en el coeficiente intelectual.

En el caso del mercurio, puede ser peor, ya que es una toxina muy agresiva para el ser humano, que afecta a nivel gastrointestinal y al sistema nervioso. Su uso causa envenenamiento crónico por mercurio, provocando enfermedades parecidas al Parkinson o Esclerosis múltiple. También puede provocar trastornos de ansiedad.

Hasta la fecha hay alrededor de 1.500 estudios sobre las amalgamas y el mercurio que contienen y sus efectos en la salud.

Birigen: De hecho, uno de los temas de mayor controversia es el uso del flúor, o su presencia en productos de higiene bucal: ¿es beneficioso el flúor, es innecesario, o es dañino?

Augusto Cura: La verdad es que cuando se usa el flúor en dosis muy bien reguladas, provoca un intercambio en la superficie del diente, cambiando los cristales de hidroxiapatita por fluorapatita, haciendo los dientes más resistentes a ácidos y la caries. Pero esa dosis, a mi juicio, es imposible de lograr de acuerdo a la dieta, pastas dentales o barnices de flúor. Y usar esas concentraciones de flúor como un beneficioso para los dientes, resulta extremadamente tóxico para el resto del organismo.

De hecho, si te pasas de flúor, se puede provocar fluorosis, que es una enfermedad en los dientes, donde aparecen manchitas blancas, que todos hemos visto en algunas personas. Eso sucede por flúor en exceso, que desplaza más de la cuenta los cristales de hidroxiapatita, provocando hipoplasia en el diente.

Entonces, si ponemos en la balanza el usar flúor en los dientes para que sean más resistente a los ácidos y caries, junto al daño que esto puede provocar en el organismo, no tiene ningún sentido. Sobre todo porque existen cientos de sustancias naturales que son mucho mejores que el flúor.

A mi juicio, el flúor es innecesario y dañino. No se puede ver a una persona como un diente, se debe ver como un sistema completo. No puedes poner sustancias tóxicas en el cuerpo de un ser humano para disminuir el riesgo de caries cuando tienes otras medidas con las que sí lo puedes mejorar. 

Biorigen: Respecto a la salud bucal o salud oral, ¿qué factores son fundamentales para mantener una buena salud bucal?

Augusto Cura: Lo principal, y por lejos, es la alimentación. Hay tribus antiguas que no conocían el cepillo de dientes, pero no tenían caries, ni sarro, ni enfermedades periodontales, ya que desconocían los alimentos procesados. Lo que más consumían eran carnes y derivados, junto a órganos animales que son muy ricos en vitaminas y minerales.

Ese conocimiento está olvidado, y hoy nos basamos solo en el cepillado de dientes para mejorar la salud bucal, cuando pasa a ser un factor secundario teniendo una buena alimentación.

Lamentablemente, en nuestra cultura aquello es poco viable, y en odontología tradicional no hay conocimientos al respecto. Pero sí lo podemos mejorar bastante orientando a los pacientes.

Biorigen: Entonces, ¿Qué importancia tiene la alimentación en nuestra salud oral? 

Augusto Cura: La alimentación es lo más importante a mi juicio en la salud oral. Puedes evitar caries e incluso detener un proceso de caries con una alimentación rigurosa, lo que no estoy inventando yo, sino que lo demostró el Dr. Weston Price en 1920.

En base a esto, he recomendado tratamientos basados en alimentación a un par de pacientes, quienes han detenido caries profundas. El problema es cuando se regresa a alimentos procesados, donde nuevamente la caries comienza a avanzar.

Biorigen: ¿Qué alimentos pueden ser beneficiosos para nuestra salud oral? 

Augusto Cura: Las grasas en general son muy saludables para la salud bucal. Tanto las no saturadas como las saturadas. El problema es que hoy tenemos una fobia a las grasas saturadas por el colesterol y las enfermedades cardíacas, pero es un concepto errado.

Las grasas saturadas son protectoras para el organismo, y si no se consumen, el hígado comenzara a producirlas para reparar las células del cuerpo. Tenemos la experiencia con culturas antiguas que comían grandes cantidades de grasas saturadas, y no producían caries, ya que estas grasas almacenan vitaminas liposolubles, como la vitamina A en forma de retinol, vitamina B3 o K2, esenciales para la salud bucal.

En este caso, el aceite de hígado de bacalao y el hígado son saludables para los dientes.

Biorigen: Desde su visión, ¿está arraigado en nuestra cultura el cuidado de nuestra salud bucal?

Augusto Cura: No está arraigado. De hecho, al salir de la universidad, como dentistas no sabemos cómo mejorar la salud bucal. La mayoría de las técnicas son a través del uso de sustancias químicas o sintéticas, que propician la inflamación. Y en el caso de las pastas dentales, la mayoría de las disponibles en el mercado provocan un medio ácido en la boca, cuando necesitamos un Ph alcalino para prevenir la aparición de caries.

Pero estos conocimientos sobre hábitos alimenticios y el uso de sustancias naturales por sobre las sintéticas para una buena salud bucal, se pasan por alto.

Biorigen: Con todo este conocimiento, ¿Es posible tener una buena salud bucal sin usar sustancias sintéticas o tóxicos?

Augusto Cura: Por supuesto que sí. Los productos sintéticos tóxicos arrasan con la flora bucal natural, que no es beneficioso. Lo ideal es buscar un equilibrio desde adentro y eso se hace con alimentación.

Por supuesto podemos prescindir de productos químicos sintéticos, y podemos usar productos naturales para reemplazar estas sustancias, con la misma efectividad, y sin desequilibrar la flora bucal.

¿Quien es Augusto Cura?
Dentista desde 2008, experto en homeopatía con un Postgrado en Homeopatía Clásica de la Universidad Candegabe de Homeopatía, Argentina, y un Postgrado en Homeopatía Clásica, cursado en la International Academy of Classical Homeopathy, Grecia. Miembro activo de la I.A.O.M.T. (International Academy of Oral Medicine and Toxicology) y Vice-Presidente de la Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicología de Chile.

Deja un comentario