El 31 de octubre, desde hace algunos años, pasó a ser sinónimo de dulces y golosinas por montón debido a la fiesta de Halloween. Una tradición que, junto con la entretención de los disfraces y la recolección de dulces por los barrios, también trajo preocupación por la salud bucal de niños y niñas, especialmente por el mayor riesgo en el desarrollo de caries.

La preocupación es válida, sobre todo al multiplicarse las tentaciones dulces. La buena noticia es que el control de la caries y el cuidado bucal de niños y niñas es absolutamente posible, siguiendo los consejos que entregó Lorena Mellado, cirujano dentista de la Clínica Dental Family Health Care de San Pedro de la Paz, que te ayudarán a cuidar los dientes de niños y niñas, sin prohibirles disfrutar de su dulce recolección.

1. Somos responsables del cuidado bucal de niños y niñas

Lorena Mellado enfatiza que el cuidado dental, y especialmente, el consumo de golosinas, debe ser controlado con responsabilidad por parte de los adultos.

«Tanto para esta fecha festividad, como en otra, debemos hacernos responsables sobre la cantidad, calidad y el periodo de tiempo transcurrido entre la ingresta de azúcar de los niños», destacó Lorena Mellado.

Asimismo, son los y las adultas quienes deben supervisar la higiene bucal de niños y niñas, idealmente hasta los 10 años de edad.

2. Evitar dulces pegajosos o muy duraderos

«Tenemos que preocuparnos del tipo y calidad de los dulces que los niños y niñas consumen«, sostuvo la profesional. En ese sentido, recomendó evitar aquellos que sean de textura pegajosa, o que duren demasiado tiempo al interior de la boca, como los masticables, calugas y los caramelos grandes, como chupetes.

«Este tipo de dulces se mantiene en nuestra boca acidificando cada vez más el ambiente adentro de ella, creando un ambiente propicio para que las bacterias crezcan y desmineralizando nuestros dientes«, explicó Lorena.

Lorena Mellado recomendó evitar caramelos pegajosos o muy duraderos como los chupetes, ya que permanecen demasiado tiempo en la boca, creando el ambiente propicio para el crecimiento de bacterias nocivas.

3. Consumir agua junto a los dulces

Se debe estimular el consumo de agua junto a golosinas, para ayudar a que la acidez que se produzca al interior de la boca vaya diluyéndose.

Eso sin contar todos los beneficios que tiene el consumo de agua en nuestro organismo, ayudarndo también al proceso digestivo.

4. Consumir dulces junto a las comidas o como postre

La odontóloga hizo énfasis en los momentos ideales para el consumo de los dulces, con el fin de generar el menor daño posible en la salud bucal de niños y niñas.

«Lo mejor es consumir los dulces con las comidas, evitando comerlos entre comidas. Si vamos a proporcionar golosinas a los niños o niñas, debe ser en poca cantidad y ojala como postre», recomendó la odontóloga.

5. Cepillado dental frecuente

Posterior al consumo de caramelos o comidas, es fundamental higienizar la boca, utilizando hilo dental y cepillando los dientes de manera adecuada, al menos por dos minutos, sin olvidar los espacios interdentales para evitar caries en esa zona.

«Es importante que lo hagamos, no solo porque eliminamos las bacterias, sino porque dejamos la superficie del diente lisa y suave, impidiendo la adherencia del biofilm», recalcó Lorena.

Además, recomendó realizar el cepillado dental 20 minutos después del último bocado, para permitir la acción de la saliva al interior de la boca. «La saliva permite que el pH bucal no siga disminuyendo, sino que aumente, volviéndose más básico que ácido, por lo que hay una menor desmineralización del tejido dental», explicó la profesional.

6. Atención a las señales de caries

Lorena recalcó que para una buena salud dental, no se deben olvidar las visitas frecuentes al dentista, al menos cada 6 meses, con el fin de evitar problemas futuros en los dientes de niños y niñas. A su vez, manifestó, es importante estar atentos a cualquier cambio en la dentadura de los infantes.

«Hay que estar atentos a cualquier cambio, por muy mínimo que sea. La caries siempre parte como una manchita blanca en los dientes, que usualmente obviamos, y esperamos a que se vuelva un agujero café. No debemos hacer eso, sino atender a nuestros niños y niñas a tiempo», cerró la dentista.

Deja un comentario